lunes, 12 de septiembre de 2016

ESTACIÓN DEL METRO TLATELOLCO




Inflexiones desde el insomnio

ESTACIÓN DEL METRO TLATELOLCO

Por José María Arellano Mora

El placer de viajar y desplazarse en el transporte público. Con el tiempo y la rutina son angustiantes por causas nefastas.

Los viajes en ferrocarril me emocionan. Alistar los objetos para cada trayecto y ayudar en la elaboración de las tortas. En lo particular prefería las de cajeta y las de jamón - sencillas sin tanto relleno- y la preparación de las maletas para emprender esos viajes que siempre se me hicieron maravillosos.
Un día antes, era un trajín en casa. Buscar la ropa que luciríamos –aunque no era abundante nuestro guardarropa- pero hacíamos el ritual. Boleábamos el calzado para lucir bien.
Al siguiente día, justo a las 5 de la mañana, levantarse para ir tomado cada quien su posición, quién y quiénes llevarán las bolsas y las maletas.
Los mayores llevaban las cosas pesadas y los chiquilines las de menor peso o nada; solo cargar sus almas. Rumbo a la estación de Buenavista, nos íbamos caminando. Por la calle Saturno -“la cuchillita”- doblábamos en la calle Aldama para encontrarnos en su entrada lateral.
Ahí, mi papá preguntaba -mientras descansábamos de la caminata y de la cargada- en que andén estaba alistado el tren que nos llevaría. Presurosos partíamos hacia el tren y bajo la indicación de nuestro padre, de cuales asientos deberíamos tomar. Se hacía lo correspondiente, unos objetos iban a la parrilla y otros cerca de los asientos.
Nosotros ya situados veíamos llenarse el carro y en espera del… “¡Vaaamonoooss!”
Los viajes en el ferrocarril, se convirtieron tortuosos, la hora de llegada eran casi exactos, con diferencia de media o una hora, y el regreso con diferencia de 4 horas o más.
A finales de los sesentas, mi papá como fotógrafo, cubría cada domingo el programa de las “Rutas Históricas” promovido por el DDF. Un fin de semana, correspondió visitar la Línea 1 del Metro, algunas estaciones estaban en los acabados. Prácticamente estrenamos la Línea y el convoy que hizo el recorrido especial para los ciudadanos integrantes del programa, de las “Rutas…”
Se imaginarán la alegría que me causo ese viaje. En algunas estaciones tenían puertas automáticas previas al andén, se abrían con sensor. Duró poco el gusto. Por obvias razones, las quitaron.
Tiempo después cuando la Línea Rosa, la 1, - inaugurada el 4 de septiembre de 1969- me sentí orgulloso de haberla transitado antes.
A principios de 1970, se supo que por Tlatelolco iba a pasar el Metro. Y no tan solo eso, además, al interior, contaría con una estación. Cierto día, mi papá llego a casa preocupado y externo el porqué. Pues el trazo de la línea 3 del susodicho transporte afectaría algunos edificios. ¡Zaz!, tendrían que ser derrumbados –el rumor se esparció como agua en la comunidad tlatelolca- y el edificio donde vivimos iba ¡Para fuera!
Afortunadamente, solamente mocharon el edificio Donato Guerra, una mínima parte, del módulo oriente. Diseñaron el trazo desde la estación Hidalgo por la Calle de Zarco y, en Tlatelolco, esquivó el edificio Ignacio Comonfort, hasta llegar al estacionamiento que estaba entre el cine Tlatelolco y el edifico Arteaga.
Actualmente, transportarse en el Metro, es un “tormento chino”, y súmenle las esperas en el túnel entre dos estaciones, es para volverse loco. Dan ataques de ansiedad, desesperación. Y uno que otro usuario entra en estado claustrofóbico.
En vez de agregar la leyenda: “2 de octubre de 1968” en la estación Metro Tlatelolco, se debe proponer la mejora del servicio. Y, en particular, remodelar los ventanales en vitral y rehabilitar la iluminación externa. Digo, sino “¡Vamonooosss… al carajo!
“Feliz” 47 Aniversario del Sistema de Transporte Colectivo.
Esto pasa en la Ciudad de México y también en Tlatelolco.

jueves, 21 de julio de 2016

OPERATIVO DE SSSP EN TLATELOLCO, en vacaciones de verano


Reunión semanal del Gabinete de Seguridad Pública en Cuauhtémoc


En vacaciones de verano
OPERATIVO DE SSSP EN TLATELOLCO

  • Para disminuir robo a casa habitación
  • Delegación Cuauhtémoc pide a la SSPCDMX no bajar la guardia en el combate a las “chelerías”

El operativo contra robo a casa habitación durante las vacaciones de verano, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), de la Ciudad de México y la Delegación Cuauhtémoc, empezó este viernes 15 de julio en Tlatelolco, asimismo, en las colonias Roma, Juárez, Buenavista, Cuauhtémoc y Condesa.

En la reunión semanal del Gabinete de Seguridad Pública en Cuauhtémoc se precisó que el objetivo del dispositivo es custodiar unidades habitacionales, con el fin de bajar el índice de este delito, asimismo, se anunció como fecha de término del operativo el 22 de agosto.



En otro tema, la Dirección General de Seguridad Pública de Cuauhtémoc solicitó el apoyo a la Secretaría de Seguridad Pública para redoblar los esfuerzos en el combate a las “chelerías” en tianguis como el de La Lagunilla, que se ubica los domingos en la calle de Comonfort.


Por su parte, la Fiscalía Desconcentrada en Cuauhtémoc informó de 32 delitos de alto impacto, un homicidio, 18 robos a transeúnte, un lesionado por disparo de arma de fuego, un robo de vehículo con violencia, 10 sin violencia un robo a negocio con violencia, un robo a casa habitación; además de 19 puestas a disposición, con 17 vinculaciones a proceso.




domingo, 17 de julio de 2016

Detectó la ASF anomalías en la Delegación Cuauhtémoc




En la Cuenta Pública 2014

Detectó la ASF anomalías en la
Delegación Cuauhtémoc

  • El Congreso solicitó un reporte respecto al cumplimiento de observaciones de la autoridad fiscalizadora
Por Ignacio Arellano Mora

La Auditoria Superior de la Federación (ASF) resaltó que la Delegación Cuauhtémoc no ejerció recursos por un monto de 20 millones 520 mil 954 pesos, por lo que dicha instancia presume un probable daño o perjuicio o ambos a la Hacienda Pública Federal (Solicitud de Aclaración 14-D-09015-14-1138-03-001).

La Comisión Permanente del Congreso de la Unión solicitó a la Contraloría General de la Ciudad de México un informe pormenorizado sobre el proceso administrativo y/o penal iniciados por la irregularidad detectad por la Auditoría Superior de la Federación en la Delegaciones Cuauhtémoc.



Al presentar el dictamen correspondiente, el senador Jesús Casillas Romero, del Grupo Parlamentario del PRI, subrayó que “dicho fondo se conforma con aportaciones federales para beneficio de la sociedad y de los programas para subsanar carencias de las zonas con índices de pobreza o desigualdad”.

El Congreso de la Unión requirió también a la Contraloría de la Ciudad de México un reporte sobre el cumplimiento de las observaciones realizadas por la ASF, y enfatizó que esta instancia está facultada para revisar a las instituciones públicas que ejercen recursos públicos federales.



Respecto en la construcción de la obra pública “Sistema de Agua Potable de la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco” realizada con recursos del FISMDF-2014, la ASF mostró diversas irregularidades como la Adjudicación Directa de la obra.


PENAS CONVENCIONALES
Además, agregó, “ésta no fue finalizada en tiempo y forma, aspecto por el que se determinaron penas convencionales no cobradas por 3 millones 638 mil 647 pesos (Pliego de observaciones 14-D-09015-14-1138-06-001)”.

El dictamen precisó que la Auditoría detectó en la Delegación Cuauhtémoc que no concluyó la aplicación de recursos por 20 millones 520 mil 954 pesos para construir la obra pública “Sistema de Agua Potable de la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco”.



Dicha anomalía tiene relación con el uso de los recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAIS), del ejercicio fiscal 2014.

Por el “pago de obras no ejecutadas”, “baja y mala calidad” en materiales de construcción, “erogaciones sin aclarar”, “gestiones deficientes”, “incumplimientos a la ley de transparencia”, entre otras observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en la Delegación Cuauhtémoc, una de las 14 delegaciones de la Ciudad de México gobernadas por el PRD en 2014, en total, “se perdieron” 219 millones 421 mil 790 pesos.



Respecto a la demarcación Cuauhtémoc, de 40 millones 597 mil pesos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del DF (FISMDF 2014), hubo irregularidades por 24 millones 416 mil 400 pesos, según la Auditoría Financiera con Enfoque de Desempeño: 14-D-09010-14-1137.

NO PUDO COMPROBAR…

Además, de los 59 millones 880 mil pesos destinados al Fondo de Pavimentación, Espacios Deportivos, Alumbrado Público y Rehabilitación de Infraestructura Educativa, entre ellos, la Plaza de las Tres Culturas y la cancha de futbol de la Tercera Sección, la misma demarcación perredista no pudo comprobar 24 millones 185 mil 900 pesos.

En este caso, la ASF precisó –por ejemplo– daños por 10 millones 898 mil 990 pesos por obras “no ejecutadas”, pero no se marcó cuáles. Sin embargo, sí precisó irregularidades y un “atraso en la obra de Construcción del Sistema de Agua Potable de la Unidad Habitacional Nonoalco, Tlatelolco”, por más de 3 millones de pesos.



Por ello, coincidió la Comisión Permanente del Congreso de la Unión con los proponentes, en el sentido de que el la Contraloría General de la Ciudad de México debe iniciar los procedimientos administrativos y penales que conforme a derecho correspondan por las acciones y omisiones en el ejercicio del FISMDF 2014.


La Comisión reafirmó su compromiso con los sectores más vulnerables de la población y con el ejercicio transparente y eficiente de los recursos públicos. Situación por la cual razonó que “se deben solventar las observaciones y solitudes de aclaración emitidas por la ASF en la Delegación Cuauhtémoc en el ejercicio de FISMDF20114.




viernes, 6 de mayo de 2016

En Tlatelolco. De la recolección de la basura “AQUÍ LA TIENEN ‘PAPITA’”




Mini reflexión desde la quimera
“AQUÍ LA TIENEN ‘PAPITA’”

Por El Señor Chemita
Al cumplirse el plazo, llegada la fecha determinante para la recolección de basura.
Leo y releo el volante que mínimamente fue entregado, algunos pegados con maskingtape en lugares y entradas de los edificios.
Una supuesta campaña que en ningún momento logra conseguir, al menos, las siguientes expresiones: “Hacer conciencia”, “sensibilización de la problemática” “Informar y motivar”…
Una cosa es ayudar a mejorar el servicio de recolección y, otra, los intereses por capitalizarla. Haciendo parecer a los ciudadanos culpables por no ayudar a mejorar los servicios.
Es cierto, los tiempos cambian, y la realidad nos ha rebasado. Los desechos promedio por habitante van en aumento. Por ejemplo, en los edificios tipo A era un “hongo” por cada entrada; a principio de los años setentas, fue necesario un segundo. Además, existieron 2 horarios de recolección de desechos, quedó en uno después de los sismos del 85.
Es necesaria la separación, pero cambiar la costumbre de tirar la basura –sin separación de residuos- de hace 192 años desde que se decretó como Distrito Federal la ahora Ciudad de México, es complicado. No se resuelve en 2 meses, menos con una estéril propaganda ni tampoco con intimidaciones; “el camión sólo recolectará los residuos que hayas separado…”; se lee en el volante.
En noviembre de 2015, “El jefe del Gobierno del DF, Miguel Angel Mancera, dio el banderazo de salida a los primeros 76 de 195 camiones recolectores de basura con doble caja para separación de residuos que sustituirán a los que tienen más de 30 años de antigüedad.” (Publimetro 18 de noviembre de 2015).
Tal parece que el implementar días específicos de recolección es por carecer de los recursos humanos y materiales para ello. O la cantidad de camiones es insuficiente para que el servicio sea diario para lo orgánico e inorgánico.
Digo: “aquí la tienen ‘papita’” en Tlatelolco, porque existen contenedores: los “hongos” y los receptores de los ductos. Porque la cantidad de desechos generados en esta Unidad Habitacional son propios de una Ciudad nada comparable con otra colonia. Acaso en las demás colonias que cubren la vasta delegación Cuauhtémoc, ¿Tienen contenedores para la debida separación?¿Se respetará el programa?
¿Se normalizará la recolección en tiempo y forma?
Porque caerá en un fiasco, aunque los camiones de la recolección sean parecidos a los que “están circulando en Ámsterdam, en París, en las grandes capitales del mundo. Es más, esta es la última generación de estas cajas de recolección de basura. ¿Por qué? Porque estamos apostando a la tecnología”. (Ibídem)
Se debe realizar una verdadera información y propaganda, dirigida a niños, jóvenes y personas de la tercera edad; sin exclusión de género. Y dar plazo accesible –par la aplicación de la separación- para la ciudadanía y no solo para los tlatelolcas sino para toda la demarcación.
¡Chingá!

viernes, 15 de abril de 2016

¡¡UN CAFECITO!!

Una de las tazas, del juego de 6 piezas con platos,
que obsequiaba “Café ‘Algusto’” a las amas de casa,
sus clientes, en el local de café en el edificio Allende. 60s.
Fotografia de José María Arellano M.


Por José María Arellano Mora

Siempre es reconfortante una bebida caliente, y no necesariamente cuando hace frío.
Mi dieta diaria de café, desde chavito. Al desayunar, con un pan de dulce, todos los días. Y por igual, en la merienda, por la nochecita, una taza. Íbamos a la panificadora “La Productora” en la calle de Zarco, de la colonia vecina, la Guerrero. Tiempo, después en la “Perla”, en la zona comercial de la Unidad Tlatelolco; detrás de edificio Miguel Hidalgo, en el pasillo interior Sur.

A finales de los 60s, una tía, hermana de papá me llevo de viaje a un pueblo de Veracruz. En una casa humilde, me dieron mi primera lección del cafeto; fruto, tostado. Y… ¡clarines! la degustación de un vaso de la bebida recién hecha. Una delicia, exquisito, la mejor infusión que he probado. Eso fue en lo alto del monte, sentado en el comedor vi a través de la puerta el paisaje, la vegetación y las plantas del cafeto. El aire cálido, ver las nubes a lo lejos y el cielo azul tan intenso. Posiblemente eso influyó en mi apreciación de ese vaso de café caliente y cada vez, al recordarlo, aún percibo el aroma y el sabor. No, no me influyó esa atmósfera… en verdad, la mejor infusión que he probado.

Tanta fue mi afición por la dichosa bebida, que el “asiento” del café –el grano molido, después de la cocción- me lo comía con azúcar. Mi madre me descubrió y me dio una “santa” regañada.

¿Cuántas tazas de café he tomado? Diría, “tazones”. No lo sé y creo nunca lo sabré. Y ¡vaya!... han sido bastantes.

Al toparme con una cafetería con tostador y además venda por kilo, me motiva para degustar el cafecín.

De los cafés Chinos, hace años iba a uno en la calle de Bucareli, y no faltaba los días 24 y 31 de diciembre, de cada año, a desayunar o comer, con sus correspondientes chelas Negra Modelo. La mesera, por cierto una joven mexicana, siempre muy atenta ¿Qué habrá sido de ella? De esa rutina del trabajo, el cambio de ruta y demás, esa costumbre es ahora un recuerdo.

Medianamente frecuentaba el “Café La Habana”, me agrada su ambiente peculiar del lugar. A la hora de la comida, degustaba el caldo tlalpeño, la sopa de médula, solo por mencionar algunos guisados, y para el desempance un cafecito y un buen puro; antes de la prohibición de fumar.

De los lugares en donde he trabajado, en uno de ellos tenía la norma de servir café cada 15 minutos. Después instalaron en cada piso una cafetera “choncha”. Y con esa costumbre, por el café, en cada trabajo motivaba a los compañeros para comprar una cafetera y darnos el gusto de prepararnos nuestro propio cafecito.

Hasta la fecha sigo tomando café. Y, “no se me ha hecho ‘vicio’” ja, ja, ja… Pero nunca he pretendido morir por la ingesta en exceso, como en el caso de Balzac. La primer persona que murió por el abuso de la “infusión obscura”.

A principios de los noventas, cuando surgió un trabajo de pintor, pintor de “brocha gorda”, acepté, en esa ocasión en la oficina de Prensa Latina. Ahí probé el café cubano y su clásico café expreso, preparado propiamente en una cafetera melitta. Reactivante y motivador, pocas veces lo tomo.

Me doy momentos, entre tecleo y tecleo de este texto, para disfrutar un sorbo de café, digamos, para motivarme.

En los sesentas, en la Unidad existió un molino de café en el edificio Allende, “Café Algusto”, a las personas que acudían al negocio les daban un vacito con la bebida muy caliente recién hecha. Y una grata sorpresa, me comentan: ¡hay un nuevo local como de aquellos años! En el mismo edificio. Debo conocerlo.

Otro, “Malinalli” cerca del Jardín Santiago en la tercera sección –tal vez por su ubicación cercana a la zona arqueológica le pusieron ese nombre refiriéndose a la Maliche, pero en náhuatl-. Lugar tranquilo, como para “echar novio”. En los años setentas.

El “Café México”, en el edificio Arteaga, en el lado que da al Metro Tlatelolco, marcó leyenda. Por igual daba servicio de comida corrida. Dejó de existir años después de la remodelación, a raíz de los sismos del ’85; actualmente éste local se llama “Café Retro”.

Cercano a Tlatelolco, estuvo el “Café Coatepec”. Cafetería con tostador, molino y toda la cosa, coexistió cerca del Mercado Martínez de la Torre. Cambió mucho el local cuando, metieron una televisión grande, un armastrote. En una ocasión fui a degustar un café tipo americano, en ese momento proyectaban la película “Rambo I”, termine cenando para ver el video completo.

En mi andar, casi cotidiano por la colonia Guerrero, en la calle de Zarco, me llamó la atención el perfume de café recién tostado emanado del local “Expendio de Café”, Tostador y Molino. Visita obligada para disfrutar una taza de café.

Se acrecienta, la presencia, de cafeterías por la Unidad. Muy distinto a las cafeterías de renombre que se han ido instalando en avenidas y calles importantes cuyo “glamur” y costo da un “plus” a quienes consumen en esos establecimientos; sí, esos del logotipo color verde. Pero aún con ese tipo de establecimientos no podrán abatir la presencia de locales modestos, baratos y muy tradicionales de los años 60s y 70s.


“El café quita el sueño”. Para mí es un mito porque aunque haya tomado café “hasta el copete”, tranquilamente me voy a la cama e inmediatamente me quedo dormido.


miércoles, 30 de marzo de 2016

Denuncia ambiental. AMBULANTES POR JARDINES


Las zonas verdes de los cercados antes de ser eliminadas.
Fotografía de Ignacio Arellano Mora.



Las zonas verdes desaparecieron.
Fotografía de Chema Arellano M.

De la Redacción

En los espacios destinados para áreas verdes, árboles y arbustos, colocaron cemento. En donde fueron retirados los jardines. Actualmente, en una de las zonas está una plancha de cemento que hace perder todo la visión urbana con la que fue diseñada la Unidad Habitacional.

La Asociación Civil, Organización Ciudadana Tlatelolca, presentó en febrero una denuncia de hechos ante la Fiscalía Desconcentrada de Investigación en Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana por colocar cemento en las áreas verdes frente la fachada del edificio Miguel Negrete, Segunda Sección.

Por lo que, en dicha zona, generará espacios vulnerables para ser invadidos por el comercio ambulante.

Los trabajadores de la construcción a cargo del Gobierno de la  Ciudad de México y la Delegación Cuauhtémoc, en supervisión de la Dirección Territorial Santa María – Tlatelolco, remodelaron, en este año, las banquetas del Conjunto Habitacional Nonoalco Tlatelolco, principalmente, frente la fachada del edificio Miguel Negrete, ubicado en la calle Manuel González, número 246, Eje 2 Norte.

Por ello, la Organización Ciudadana Tlatelolca presentó una denuncia contra de quien resulte responsable. Respectivamente con los previos trámites legales oportunos, asimismo, se lleve a cabo las actuaciones necesarias para proceder a iniciar el procedimiento sancionador contra los responsables de la infracción.

Es importante mencionar que como elemento ambiental, los espacios verdes contribuyen a regular el clima urbano, absorben los contaminantes, amortiguan el ruido, permiten la captación de agua de lluvia para la recarga de los mantos acuíferos.

Pero, sobre todo, generan equilibrios ambientales en suelo, agua y aire, fundamentales para los entornos urbanos, como lo establece la Agenda Hábitat 21 (Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial).


domingo, 27 de marzo de 2016

En Tlatelolco. LOS NOMBRES DE CLUBES Y TEATROS





Mini reflexiones desde la quimera

Por José María Arellano Mora

En los 51 años de Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco, se ha padecido el cambio de nombres de los clubes y teatros; esto ha sido acorde al partido político del momento.
  • En 1964, los nombres que se les asignó a los 3 Clubes Deportivos, fueron: “Félix Azuela”, “5 de Mayo” y “Antonio Caso”; en la primera, segunda y tercera secciones respectivamente.
El “5 de Mayo”
  • 1973, se nombró INPI (Instituto Nacional de Protección a la Infancia).
  • En los ochentas, durante la administración del Congreso del Trabajo, se le denominó: “Ricardo Flores Magón”
  • Actualmente El Club se llama: “María Rojo”. ¿Será porque fue miembro del PRD?
El “Antonio Caso”

  • El Club ahora se le nombra: “Ernesto Gómez Cruz”.

No se niega la trayectoria artística de los personajes cuyo nombre se le “asigno” a los teatros correspondientes. Aunque consideramos la pretensión de ganarse la simpatía de cierto sector social por el partido político que promovió los nombres. A pesar de que gran parte de los tlatelolcas no está de acuerdo y menos cuando ni por accidente se les consultó. Otro ejemplo, es el cambio de la avenida Nonoalco a Ricardo Flores Magón; ¿será porque su actividad política fue de izquierda. Anarquista?
Ahora ¿sucederá lo mismo con MORENA?

¿Acaso no es válida la protesta de los cambios de nombre de los clubes y teatros en la Unidad?, ¿No existe una normatividad que regule los nombres de los espacios públicos?


¡Que se conserve los nombres originales! Chingá.


martes, 8 de marzo de 2016

En Tlatelolco. FUE UNA INVASIÓN FALLIDA: LAS EVIDENCIAS





Por Luis Arellano Mora

“Once familias vienen para acá”, textual. Así se escucha decir a Gloria Vélez, directora territorial de Santa María-Tlatelolco, en un diálogo abierto con vecinos realizado en el estacionamiento de los edificios Ramón Corona y Mariano Escobedo, alrededor de las 22:30 del pasado 1 de febrero.

Como se constata un video compartido en las redes sociales, la pretensión de dar asentamiento a personas desalojadas de La Ronda –“paracaidistas en”, como lo confirma la funcionaria– dejó de ser rumor para pasar a ser una certeza. La misión, entonces, pasó a intentar convencer a los residentes de que la medida sería “temporal”.

Quien niegue la evidencia que aquí se presenta, simple y sencillamente, atenta contra la inteligencia de los tlatelolcas.


Sí hubo intención de invadir espacios públicos de la Unidad y sí, efectivamente, hubo “juego político”, pero –como bien lo visualizaron en su momento varios vecinos– éste se derivó de las pugnas internas de las autoridades delegacionales de la Cuauhtémoc, o en el mejor de los casos, por falta de oficio político en el manejo de crisis. Es la hora que no existe un posicionamiento oficial de aquellos sucesos, lo que ha abierto la puerta a especulaciones con las que sólo se busca desvirtuar los hechos y desacreditar la capacidad de la organización vecinal.



miércoles, 24 de febrero de 2016

Descomposición en las colonias.SON MEJOR LAS LABORES DE INTELIGENCIA, QUE ALGUNA POSICIÓN MEDIÁTICA: Monreal


Módulo de vigilancia

  • El aumento del narcomenudeo, es serio junto con el sexoservicio, sobre todo la trata de personas, afirmó


El jefe delegacional de la Cuauhtémoc, Ricardo Monreal Ávila, resaltó: “la Ciudad de México ha resistido la presencia de la delincuencia organizada, pero también creo que empezamos a ver descomposiciones en las colonias”.

En el marco de la comparecencia ante diputados de la Comisión de Administración Pública Local de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), el delegado de la Cuauhtémoc comentó que “siempre soy muy cuidadoso porque son mejor las labores de inteligencia, que alguna posición mediática”.

A pregunta expresa del diputado local panista José Manuel Delgadillo Moreno sobre de que existe y opera delincuencia organizada en la Delegación Cuauhtémoc y por tanto en la Ciudad de México, el político zacatecano expresó, “en México y particularmente en la Ciudad de México, tenemos delitos de alto impacto, narcomenudeo, trata de personas, incluso actividades de alto impacto como sexoservicio”.

He conversado este tema con el jefe de Gobierno en muchas ocasiones y estamos tratando de actuar con labores de inteligencia, lo hicimos en Tepito, lo hicimos en La Condesa, lo estamos haciendo con operativos”, apuntó.


Más adelante, enfatizó: “pero yo le quiero decir que es un problema serio el aumento del narcomenudeo, es serio junto con el sexoservicio, sobre todo la trata de personas”.

LA RESACA DE 2015. Editorial. CON Tlatelolco, número 15





El año nuevo lleva transcurrido un mes. Los problemas están aún vigentes.
Al final de 2015 se presentaron hechos atroces en este conjunto habitacional; en la primera y segunda sección la fecha quedó en el recuerdo de los tlatelolcas, particularmente en el último mes. Las fiestas navideñas propician la reunión de familiares y vecinos. La vida continúa, sin dejar de hacer hincapié en la falta de seguridad y el esclarecimiento de los casos. No para satisfacer intereses detectivescos o motivar la morbosidad, más bien para lograr entender el porqué y demostrar, por parte de las autoridades, su labor en materia de seguridad en Tlatelolco y la Ciudad de México. “¡Presencia policiaca!”, es el clamor de los tlatelolcas.
El problema de la basura es evidente; antes del fin de semana los hongos y demás depósitos presentan excesos de basura. De no atenderse, generará un foco de infección y aparición de fauna nociva. Un problema latente de salud pública.
Persiste la circulación de motocicletas y bicicletas en los pasillos peatonales interiores. Aunque no ameritan multa, sí hacer llamadas de atención para aquellas personas –residentes de la unidad y vecinos de las colonias vecinas- que infringen la vasta zona peatonal que caracteriza Tlatelolco. Así, la necesidad de instalar señales de aviso de prohibición de paso de motocicletas y bicicletas. Por otro lado, prohibir el tránsito de vehículos de la delegación. Principalmente a la cercanía de los clubes deportivos de cada sección, y precisamente en el deportivo 5 de Mayo y explanada peatonal del Metro Tlatelolco.
La visita del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, y del jefe delegacional en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, a primera instancia muestran interés por Tlatelolco; no obstante, su grupo de logística deja ver lo contrario, pues días previos para montar el escenario entraron camiones de la delegación. Inclusive antes y después del evento dejaron la basura.
Los cambios del mobiliario urbano -la rehabilitación de los andadores peatonales techado, renovación de las luminarias y los juegos infantiles-  deben contar con un mantenimiento constante. Las obras se realizan cual serie de televisión, en temporadas –la mayoría de las veces alargadas. Y, unas quedan inconclusas o canceladas.
Así lo señaló el delegado Ricardo Monreal: “Porque Tlatelolco es muy exigente y muy informada”. Esperemos no se olvide por el bien de la comunidad tlatelolca.
Con la participación e interés de los residentes por un mejor Tlatelolco, sea este un sobresaliente año y deseando que el próximo desaparezca la resaca de pendientes.

jueves, 18 de febrero de 2016

Carlos Martínez Assad OFRECE CONFERENCIA CON MOTIVO DE SU LIBRO



 “LEGADO MESIÁNICO. 
LA SILLERÍA DEL CORO DE SAN AGUSTÍN”


  • El miércoles 17 de febrero a las 18:00 horas
    Participa el Dr. Manuel Ramos, Director del Centro de Estudios de Historia de México CARSO
  • Se llevará a cabo, en el salón El Generalito del Antiguo Colegio de San Ildefonso, ubicado en Justo Sierra 16, Centro Histórico de la Ciudad de México.
  • Entrada libre
La gran sillería que se encuentra en el salón El Generalito del Antiguo Colegio de San Ildefonso, fue motivo de estudio del historiador y prolífico escritor Carlos Martínez Assad quien publicó,  en 2015, los resultados de su investigación en el libro Legado Mesiánico. La sillería del coro de San Agustín, título homónimo de la conferencia que ofrecerá el miércoles 17 de febrero a las 18:00 horas en el salón El Generalito del recinto ubicado en Justo Sierra 16 en el Centro Histórico. La entrada es libre.

Carlos Martínez Assad, emérito del Instituto de Investigaciones de la UNAM, acompañado del Dr. Manuel Ramos, Director del Centro de Estudios de Historia de México CARSO, ofrecerá al público la oportunidad de adentrarse a los misterios que guarda la sillería del coro del Templo de San Agustín en la Ciudad de México (ubicado en Isabel la Católica y República del Salvador del Centro Histórico), y que forma parte de una colección más amplia de sillas con un invaluable legado artístico e histórico.

Para comprender, conocer y descubrir la importancia de esta joya barroca del siglo XVIII, elaborada artesanalmente por indígenas guiados por frailes españoles, el investigador abordará las escenas que representan pasajes bíblicos provenientes del Antiguo Testamento, así como del Apocalipsis del Nuevo Testamento.

La sillería que actualmente el público puede visitar en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, es obra del maestro ensamblador Salvador de Ocampo y constituye uno de los principales ejemplos de la escultura novohispana. La coloración rojiza de la madera de nogal, adquirida por los tintes aplicados y los años, resulta atractiva para la observación a detalle. En el respaldo del sitial central del conjunto principal que se reserva para el prior del convento agustino, se aprecia la imagen de San Agustín con sus atributos característicos como escritor y obispo.

Tras la aplicación de las leyes de Reforma, la sillería permaneció desarmada durante casi tres décadas, hasta que Vidal Castañeda y Nájera, director de la Escuela Nacional Preparatoria, solicitó su traslado al hoy Antiguo Colegio de San Ildefonso, donde llegó a fines de 1890. De acuerdo a la actual vocación del recinto, la sillería que permanece en el salón El Generalito forma parte de su colección permanente.

Con esta investigación, el Doctor Martínez Assad busca enriquecer los trabajos de Manuel Toussaint y de Rafael García Granados, este último, identificó qué partes del conjunto de la sillería se encontraban en el Museo Nacional de Historia, el Museo Franz Mayer y otras colecciones.

La sillería, junto con otros elementos del Antiguo Colegio de San Ildefonso, ha sido retratada por fotógrafos nacionales de gran renombre como Lola Álvarez Bravo, Luis Márquez, Guillermo Kahlo y Agustín Víctor Casasola.

El libro Legado mesiánico. La sillería del coro de San Agustín tiene dos objetivos principales: facilitar al lector una guía práctica sobre la investigación de los contenidos de la sillería para contar con una explicación accesible de los pasajes bíblicos contenidos en esta ostentosa decoración que perteneciera al ex Templo de San Agustín, así como contribuir al conocimiento y la preservación de uno de los elementos barrocos virreinales más sobresalientes y que hasta la fecha se conservan para su visita, su gran mayoría en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.

Carlos Martínez Assad, es un reconocido sociólogo, historiador, investigador, escritor y académico mexicano. Es egresado de la licenciatura en Sociología de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde actualmente es investigador emérito del Instituto de Investigaciones Sociales y del cual fue Director de 1983 a 1989. Es Doctor en Sociología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de la Universidad de París, Francia. Su obra presenta una considerable variedad temática destacando la investigación sobre la historia regional. Sus estudios al respecto han servido para entender la complejidad histórica de México y ha sido premiado en más de diez ocasiones gracias a la calidad de su trabajo.

Ha abordado un amplio abanico de temas en su producción académica y literaria. Entre sus publicaciones cercanas al libro Legado mesiánico. La sillería del coro de San Agustín, destacan Rescate de San Agustín (2012), en el que, a propósito de la restauración del ex Templo que se convirtiera en residencia de la Biblioteca Nacional, mostró el cambio en el discurso del inmueble de religioso a cívico. También es autor de la publicación San Ildefonso, vivir por su historia consagrada (2008), un esbozo de las repercusiones que sus actividades académicas y culturales tuvieron en el pensamiento y la conducción política nacional en la primera mitad del siglo XX.

Manuel Ramos Medina, es Doctor en Historia por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS, París). Es Director del Centro de Estudios de Historia de México CARSO y profesor de cátedra en el ITAM. Entre sus publicaciones destacan: Imagen de Santidad en un mundo profano; Místicas y descalzas. Fundaciones femeninas carmelitas en la Nueva España; y Conventos de Monjas. Fundaciones en el México Virreinal. Es director de la Academia Mexicana de Bibliófilos, A.C. y de la Asociación Mexicana de Archivos y Bibliotecas Privadas en México. Fue galardonado como Caballero de la Orden de Artes, Ciencias y Letras por el gobierno francés. Es miembro de la Real Sociedad de Amigos del País Vasco.

Horarios de visita del salón El Generalito del Antiguo Colegio de San Ildefonso:
Martes de 10:00 a 20:00 horas
Miércoles a domingo de 10:00 a 18:00 hrs.
Antiguo Colegio de San Ildefonso
Justo Sierra No. 16, Centro Histórico de la Ciudad de México
Estaciones del Metro cercanas: Zócalo y Allende (línea 2)
Metrobús República de Argentina (línea 4).
Informes en los teléfonos 3602 0000 ext. 1044 y 1047