miércoles, 30 de marzo de 2016

Denuncia ambiental. AMBULANTES POR JARDINES


Las zonas verdes de los cercados antes de ser eliminadas.
Fotografía de Ignacio Arellano Mora.



Las zonas verdes desaparecieron.
Fotografía de Chema Arellano M.

De la Redacción

En los espacios destinados para áreas verdes, árboles y arbustos, colocaron cemento. En donde fueron retirados los jardines. Actualmente, en una de las zonas está una plancha de cemento que hace perder todo la visión urbana con la que fue diseñada la Unidad Habitacional.

La Asociación Civil, Organización Ciudadana Tlatelolca, presentó en febrero una denuncia de hechos ante la Fiscalía Desconcentrada de Investigación en Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana por colocar cemento en las áreas verdes frente la fachada del edificio Miguel Negrete, Segunda Sección.

Por lo que, en dicha zona, generará espacios vulnerables para ser invadidos por el comercio ambulante.

Los trabajadores de la construcción a cargo del Gobierno de la  Ciudad de México y la Delegación Cuauhtémoc, en supervisión de la Dirección Territorial Santa María – Tlatelolco, remodelaron, en este año, las banquetas del Conjunto Habitacional Nonoalco Tlatelolco, principalmente, frente la fachada del edificio Miguel Negrete, ubicado en la calle Manuel González, número 246, Eje 2 Norte.

Por ello, la Organización Ciudadana Tlatelolca presentó una denuncia contra de quien resulte responsable. Respectivamente con los previos trámites legales oportunos, asimismo, se lleve a cabo las actuaciones necesarias para proceder a iniciar el procedimiento sancionador contra los responsables de la infracción.

Es importante mencionar que como elemento ambiental, los espacios verdes contribuyen a regular el clima urbano, absorben los contaminantes, amortiguan el ruido, permiten la captación de agua de lluvia para la recarga de los mantos acuíferos.

Pero, sobre todo, generan equilibrios ambientales en suelo, agua y aire, fundamentales para los entornos urbanos, como lo establece la Agenda Hábitat 21 (Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial).


domingo, 27 de marzo de 2016

En Tlatelolco. LOS NOMBRES DE CLUBES Y TEATROS





Mini reflexiones desde la quimera

Por José María Arellano Mora

En los 51 años de Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco, se ha padecido el cambio de nombres de los clubes y teatros; esto ha sido acorde al partido político del momento.
  • En 1964, los nombres que se les asignó a los 3 Clubes Deportivos, fueron: “Félix Azuela”, “5 de Mayo” y “Antonio Caso”; en la primera, segunda y tercera secciones respectivamente.
El “5 de Mayo”
  • 1973, se nombró INPI (Instituto Nacional de Protección a la Infancia).
  • En los ochentas, durante la administración del Congreso del Trabajo, se le denominó: “Ricardo Flores Magón”
  • Actualmente El Club se llama: “María Rojo”. ¿Será porque fue miembro del PRD?
El “Antonio Caso”

  • El Club ahora se le nombra: “Ernesto Gómez Cruz”.

No se niega la trayectoria artística de los personajes cuyo nombre se le “asigno” a los teatros correspondientes. Aunque consideramos la pretensión de ganarse la simpatía de cierto sector social por el partido político que promovió los nombres. A pesar de que gran parte de los tlatelolcas no está de acuerdo y menos cuando ni por accidente se les consultó. Otro ejemplo, es el cambio de la avenida Nonoalco a Ricardo Flores Magón; ¿será porque su actividad política fue de izquierda. Anarquista?
Ahora ¿sucederá lo mismo con MORENA?

¿Acaso no es válida la protesta de los cambios de nombre de los clubes y teatros en la Unidad?, ¿No existe una normatividad que regule los nombres de los espacios públicos?


¡Que se conserve los nombres originales! Chingá.


martes, 8 de marzo de 2016

En Tlatelolco. FUE UNA INVASIÓN FALLIDA: LAS EVIDENCIAS





Por Luis Arellano Mora

“Once familias vienen para acá”, textual. Así se escucha decir a Gloria Vélez, directora territorial de Santa María-Tlatelolco, en un diálogo abierto con vecinos realizado en el estacionamiento de los edificios Ramón Corona y Mariano Escobedo, alrededor de las 22:30 del pasado 1 de febrero.

Como se constata un video compartido en las redes sociales, la pretensión de dar asentamiento a personas desalojadas de La Ronda –“paracaidistas en”, como lo confirma la funcionaria– dejó de ser rumor para pasar a ser una certeza. La misión, entonces, pasó a intentar convencer a los residentes de que la medida sería “temporal”.

Quien niegue la evidencia que aquí se presenta, simple y sencillamente, atenta contra la inteligencia de los tlatelolcas.


Sí hubo intención de invadir espacios públicos de la Unidad y sí, efectivamente, hubo “juego político”, pero –como bien lo visualizaron en su momento varios vecinos– éste se derivó de las pugnas internas de las autoridades delegacionales de la Cuauhtémoc, o en el mejor de los casos, por falta de oficio político en el manejo de crisis. Es la hora que no existe un posicionamiento oficial de aquellos sucesos, lo que ha abierto la puerta a especulaciones con las que sólo se busca desvirtuar los hechos y desacreditar la capacidad de la organización vecinal.